La optimización de recursos ha sido considerada, por muchos años, como objeto de estudio fundamental para expertos en la gestión de empresas, llegando al punto de desarrollar diversas técnicas para tomar decisiones acertadas que permitan cumplir con los objetivos del negocio.

 

En ese orden, la planificación estratégica de una empresa permite establecer los objetivos y metas que desea alcanzar, permitiendo focalizar la administración de los recursos -financieros y no financieros-, en la ejecución de acciones clave contenidas en planes operativos e iniciativas estratégicas. Larry Bossidy establece que un buen plan estratégico ha de poder trasladarse en un plan operativo, es decir, la estrategia de una organización (resultados esperados) debe traducirse en planes (objetivos y acciones a corto plazo) con la expectativa de responder a la interrogante: ¿cómo hacer que la estrategia genere los resultados deseados?

 

Las acciones claves necesarias para la consecución de resultados esperados se agrupan en iniciativas de carácter estratégico que se definen como proyectos que transforman a la organización bien sea, incorporando activos o mejorando métodos de trabajo y, que sirven de catalizadores para que la organización pueda alcanzar con mayor rapidez sus objetivos.

 

A lo largo de nuestra experiencia como expertos en gestión estratégica, con frecuencia recibimos preguntas de nuestros clientes, tales como: ¿a qué se refieren los expertos cuando hablan de recursos? Y, ¿cómo los debo gestionar para lograr los objetivos de la empresa? Seguidamente, intentamos dar respuesta clara apelando al conocimiento generado en la disciplina de dirección de proyectos:

 

Un recurso puede definirse como cualquier miembro del equipo o cualquier elemento necesario para cumplir con los objetivos establecidos por la organización. Los recursos pueden ser tangibles -equipos, colaboradores, infraestructura, dinero- e intangibles -conocimiento del entorno y know-how de la industria-.

 

En la actualidad, las diversas metodologías vinculadas a la gestión de los recursos de una organización hacen especial énfasis en la gestión del talento humano que se encuentra dentro de ella. Para el éxito de las iniciativas y planes es importante implicar y alinear al talento de la empresa, ya que de ellos depende que se ejecute correctamente una estrategia. Así, el primer paso en su alineación es comunicar con ideas sencillas lo que se persigue y direccionar a los colaboradores por objetivo y no tareas, es decir, que la organización debe estar centrada en alcanzar sus resultados, definiendo pequeños logros que deben alcanzar en su equipo para que juntos sumen esfuerzos coordinados para conseguir el objetivo estratégico de la organización.

Ahora, si bien es cierto que el talento es el principal recurso de una organización, no es el único a la luz de la definición descrita en párrafos anteriores, para ellos consideramos seguir los siguientes pasos básicos para la mejor administración de los recursos de la organización:

  1.     Planifica los recursos a gestionar
  2.     Identifica y estima los recursos que necesitarás para alcanzar los objetivos
  3.     Adquiere los recursos requeridos
  4.     Desarrolla el equipo y talento que colaborará para lograr los objetivos
  5.    Ejecuta controles de los recursos mediante herramientas como indicadores de gestión y presupuestos.

 

Finalmente, la gestión óptima de los recursos financieros y no financieros de la organización es proporcional al foco de la dirección y la calidad de la planificación.

Foco + planificación = gestión óptima de recursos  

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