Preguntar va mucho más allá de intercambiar información, es una oportunidad para aprender, cruzar conocimientos y crear lazos interpersonales. La capacidad de “preguntar” es muchas veces disminuida en importancia por ejecutivos y organizaciones. Nos hemos acostumbrado a dirigir a través del uso del rol de poder que permite imponer y eso, puede ser una barrera que afecta principalmente el crecimiento y la capacidad de innovación de la empresa pues, si no preguntas, ¿Cómo aprendes? ¿Cómo descubres nuevas ideas? ¿Cómo las pones en marcha?

El Problema

En muchas profesiones enseñan a los estudiante a preguntar e incluso a hacer de este proceso una parte medular de su labor. Lo vemos en los médicos o abogados, quienes preguntan para conocer más acerca de su paciente/cliente, acerca de medicamentos y su uso y efectos, acerca de cómo el entorno puede afectar o solventar la situación. En fin, preguntar es imperativo solo para algunos profesionales, no aún así para muchos ejecutivos y sus organizaciones y eso es una debilidad que decanta en la pérdida de oportunidades.

La oportunidad

Interrogar  es una herramienta poderosa para todas las organizaciones. Aumenta las posibilidades de aprendizaje entre el equipo de trabajo, el intercambio de ideas y por ende, enciende la innovación. Lo mejor de la capacidad de preguntar es que ayuda a mejorar el desempeño del equipo de trabajo con base en el desarrollo de la confianza. Una pregunta bien hecha puede ser la puerta a una sólida amalgama de estrategia y confianza.

El cómo aplicarlo en la organización

Aprender a preguntar puede hacer la diferencia entre un líder que crea lazos y un líder que da mandatos.

En 1936 Dale Carnegie escribió el libro “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” y este hoy no podría estar menos acertado. En una era donde todos abrimos canales para difundir nuestra visión, puede ser retador ser un buen influenciador. La máxima recomendación de un gran comunicador como Dale Carnegie dice “Haz preguntas que otros disfruten responder y escucha”.

1. Si no preguntas, no recibes nada a cambio

2. Cumple con los 4 patrones de preguntas:

  • Introducción
  • Espejo
  • Cambio
  • Seguimiento

3. Aprende a dejar la pregunta abierta, excepto en casos de negociaciones o conversaciones con un objetivo competitivo donde cerrar las opciones a responder es lo más indicado

 4. Aprende a establecer un flujo de preguntas saludables

5. Usa el tono adecuado

6. Presta atención a la dinámica grupal

Como dijo Albert Einstein: “Pregunta acerca de todo”.

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